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Infinito

Hablar de infinito es nombrar lo interminable, lo que es para siempre o que no tiene fin. En cuanto a una cantidad infinita es aquella indeterminada, que no puede cuantificarse.

El símbolo infinito en matemáticas o física, se usa para expresar todo aquello que no tiene límites. Por ejemplo el conjunto de los números naturales es infinito.

El infinito tiene un diseño representado por un ocho horizontal, variante del antiguo símbolo uroboros (serpiente que devora su propia cola).

Actualmente el signo es popularmente conocido, no sólo en matemáticas.

Origen del símbolo

Desde el siglo XVIII se conoce el símbolo que representa lo infinito, aunque apareció en la historia mucho antes. Llamado también lemniscata en latín, está relacionado con:

Algunos opinan que el origen proviene de la curva lemniscata, que es un enlace cerrado representativo de la conexión entre lo divino y lo humano.

El nudo infinito del budismo

También llamado nudo sin fin o nudo eterno, el símbolo budista representa la sabiduría infinita de Buda. Como no tiene principio ni fin, simboliza lo eterno y es uno de los principales símbolos tibetanos. Los ocho símbolos auspiciosos budistas son:

El infinito en filosofía

El concepto matemático de infinito alcanzó un valor hermenéutico en disciplinas dispares como la física, la filosofía, la teología y el arte.

Los procesos infinitos son tan innegables que el filósofo presocrático Anaxágoras dijo:

“En lo pequeño no existe lo extremamente pequeño, sino algo cada vez más pequeño. En lo grande, siempre hay algo más grande“.

Sin negar el concepto de infinito, Aristóteles lo planteó como “lo que existe potencialmente“, por división o por adición. Es decir, como la posibilidad de ir más allá de los límites.

Etimología de infinito

El término es un adjetivo derivado del griego, y éste a su vez del latín infinitus. Su significado es “ilimitado”, “sin fronteras”, “indefinido” o “indeterminado”, “sin principio ni fin“.

La palabra se forma con:

  • in (prefijo de negación)
  • finitus (participio del verbo finire (delimitar, acotar, poner límites)

Dentro del latín, su etimología es muy discutida aunque se basa en la griega. La raíz fini deriva de “fines”, en relación a algo acabado, cercado, limitado.

La esencia infinita de Dios

La naturaleza de Dios es infinita, simplemente porque su existencia “es” desde siempre, sin principio ni fin. Sin límites de tiempo ni espacio, el conocimiento de Dios sobre todo lo que existe es absoluto.

Dios conoce el pasado y el futuro como un todo, nada lo toma por sorpresa. “Mayor que nuestro corazón es Dios, que sabe todas las cosas”. 1 Juan3.20

Nunca hubo un tiempo en el que Dios no existiera, ni habrá un momento en que deje de existir. Él siempre existió y existirá para siempre.

Cuando decimos que Dios es infinito hablamos de su omnipotencia (su poder es soberano, ilimitado). De su omnipresencia (siempre está presente, es eterno) y de su omnisciencia (conoce el presente, pasado y futuro).

Sinónimos de infinito

lemniscata

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