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Pensamiento abstracto

El pensamiento abstracto o pensamiento formal es la capacidad cognitiva de aislar conceptualmente un objeto, para tener una representación mental de él.

Es decir que se trata de una operación del intelecto, basada en imágenes sensoriales de la realidad. A partir de cada experiencia vivida, el cerebro “guarda” información que se reorganiza en conceptos abstractos.

El lenguaje, la planificación, la comprensión lectora, el aprendizaje y la inteligencia en general están asociados al pensamiento abstracto.

pensamiento abstracto plasmado en libros

Las bibliotecas exhiben un alto nivel de razonamiento y creatividad en cada obra.

¿Qué es el pensamiento abstracto?

Pensar en abstracto es una facultad del ser humano para crear ideas a partir de otras, narrar relatos o historias, interpretar problemas y planificar soluciones. Consiste en la capacidad para aislar los rasgos de un objeto o proceso, para enfocarse en otros. Representarse luego el objeto integral con sus partes y las relaciones entre ellas. Este acto de representación mental se conoce como abstracción.

¿Cuándo se adquiere el pensamiento abstracto?

Según el psicólogo y biólogo suizo Jean Piaget, considerado el padre de la epistemología genética y conocido por sus aportes sobre la infancia y la inteligencia, se construye en la niñez.

Este tipo de razonamiento se adquiere alrededor de los 11 años, etapa en la que el niño puede realizar operaciones formales. Es decir que puede pensar y organizar una idea en su mente, sin necesidad de tener presente un objeto. La consolidación de dicha etapa sucede alrededor de los 15 años.

A través de la realización de test de inteligencia, Piaget observó que niños y jóvenes compartían patrones de errores que no tenían los adultos. Sobre esa premisa, formuló una teoría global de las etapas del desarrollo, en la que cada período exhibía patrones comunes de cognición.

Su teorización epistemológica tuvo una perspectiva al mismo tiempo lógica, biológica y psicológica. Donde realizó una investigación empírica de las capacidades cognitivas. En ese sentido, el uso de la genética subrayó la influencia de los genes en la génesis del pensamiento humano.

Según Piaget, el pensar se despliega sobre una base genética que fluye a través de estímulos socioculturales. Y se configura a medida que el sujeto recibe información a lo largo de la vida.

Partiendo de la observación del crecimiento de sus hijos, el científico publicó varios libros sobre Psicología Infantil. En ellos sostiene que, en el desarrollo cognitivo infantil, la lógica se instala antes del lenguaje. Y que se genera a través de la actividad sensorial del bebé en interacción con el medio, en especial la mediación cultural.

Ventajas para los niños

Gracias al pensamiento abstracto, en la etapa que Piaget llama de las operaciones formales, el niño puede evaluar las consecuencias de sus actos. Es decir, ver las cosas y situaciones con perspectiva. Ello aporta beneficios como:

  • Autonomía personal, haciendo al niño más independiente y autónomo ya que busca respuestas prácticas en sí mismo
  • Análisis de probabilidades, alternativas y conclusiones
  • Desarrollo de la creatividad y la fantasía
  • Facilidad de aprendizaje en la escuela
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