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Histriónico

Ser histriónico es una tendencia de la personalidad que se expresa a nivel emocional, conductual y cognitivo. Es decir, una forma de sentir, hacer y pensar con características peculiares.

Muchas veces, ser “un poco histriónico” tiene un efecto funcional y adaptativo en determinados ámbitos.

Sin embargo, en determinados casos donde se traspasa la frontera de la salud o el grado de intensidad es disfuncional, la psiquiatría habla de trastorno histriónico de personalidad.

ser histriónico equivale a llamar la atención en forma exagerada

La televisión y el cine tienen personajes de ficción que muestran con claridad el histrionismo.

¿Cómo identificar a alguien histriónico?

Para reconocer los rasgos de las personalidades histriónicas hay que observar los patrones de conducta que se repiten:

  • Llamar la atención y destacarse en las interacciones sociales
  • Formas de intervención dramáticas y exageradas
  • Búsqueda de la aprobación de los demás tratando de captar el interés
  • Expresiones de grandilocuencia a través del lenguaje verbal
  • Lenguaje no verbal desmesurado, excesivo, extravagante
  • Altibajos del estado de ánimo, pasando de la excitación al abatimiento
  • Sufrimiento ante la indiferencia del entorno, desinterés o menosprecio

¿Personalidad histriónica o trastorno histriónico?

Hay rasgos que distinguen una tendencia de personalidad histriónica, uno de ellos es la excesiva emotividad. Es distintiva la intensidad con la que se experimentan las emociones. Por lo tanto, los altibajos rápidos del ánimo son característicos.

El otro rasgo típico es la necesidad elevada de atención, que juega un rol esencial en la vida de la persona. La gran dependencia de la opinión del entorno puede convertirse en adictiva. Recibir el placer del reconocimiento y aprobación genera un malestar alto cuando estos faltan.

La autoestima depende de la atención de los otros, por lo que el rechazo resulta terrible. Además, la empatía es baja porque la percepción del mundo está basada en sensaciones, en las propias impresiones exageradas.

También es escaso el autoconocimiento, ya que el foco está centrados en los demás y no en la propia identidad. Pero la impulsividad se despliega en forma constante.

¿Cuándo hablamos de trastorno?

Para distinguir la diferencia entre los rasgos histriónicos de la personalidad y el histrionismo como trastorno, hay que observar si la adaptación al entorno es funcional o patológica. Los indicadores de un trastorno, se ponen de manifiesto en todas las esferas de la vida:

Por lo tanto, los rasgos histriónicos se intensifican y comienza la patología cuando hay dificultades graves de autorregulación emocional. Son muy abruptos los altibajos, y se mezclan estados de euforia con síntomas depresivos, vinculados a la relación con los demás.

Histrionismo y género

Desde un enfoque de salud con perspectiva de género, resaltamos que es un mito creer que las mujeres son más propensas al histrionismo.

Creerlo es reflejo de los estereotipos de género asociados a determinados estilos emocionales de las mujeres. Como los hombres “no lloran”, y llorar se califica socialmente como una respuesta histriónica que tienen permitida las mujeres, se afirma que estas son histriónicas.

Esta asociación se refuerza con la relación de los términos histeria e histriónico, aunque la etimología es muy diferente:

  • histeria deriva de útero
  • histriónico es derivado de histrión (actor)

El recurso del histrionismo en el cine

En la película “La máscara”, el actor Jim Carrey representa este tipo de personalidad. Gracias a una máscara mágica el personaje se transforma de persona torpe y anodina, a otra descarada, magnética y excesiva. Una especie de alter ego capaz de bailar, seducir y hablar como una “estrella”. El conflicto que se plantea es la adicción a esta personalidad nueva que crea la máscara, donde aparece un goce en ser el centro de atención.

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