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El masaje es una técnica que se aplica sobre la piel y superficie muscular, con fines terapéuticos, deportivos o estéticos.

Un masaje en la zona indicada y con la intensidad adecuada relaja los músculos, mejora sus funciones y ayuda en los procesos de disminución del dolor.

Posiblemente, es la herramienta manual más antigua que usó el ser humano como recurso natural contra el dolor.

masaje de columna cervical

El trabajo con las manos sobre los músculos tiene beneficios terapéuticos.

¿Qué es un masaje?

Es la manipulación manual (con las manos) de los tejidos blandos, para ampliar su función, relajarlos y mejorar la circulación. Es útil para las contracturas y la tensión muscular, ya que permite un deslizamiento de los tejidos. Además, las maniobras de masaje son un recurso necesario para la rehabilitación física de las lesiones y procesos patológicos. Todo ello convierte a los masajes en un acto terapéutico que conduce al bienestar y a la salud.

Tipos de masaje

Según las distintas culturas, la práctica del masaje tiene orientaciones diferentes. Es frecuente en el mundo occidental el uso de masajes orientales, que tienen en cuenta lo físico y lo emocional. Las salas de masajes faciales son escenario de una moda que crece día a día, que incluye:

  • Maderoterapia (instrumentos de madera para tratar la celulitis y la flacidez)
  • Digitopuntura o masaje japonés
  • Acupuntura o masaje chino
  • Terapéutico o masoterapia
  • Deportivo o para la actividad física
  • Relajación
  • Sensual o afectivo

¿Quién puede hacer masaje terapéutico?

La competencia profesional del masajista en el ámbito sanitario, requiere de una formación académica en kinesioterapia o fisioterapia. Ya que toda manipulación del cuerpo humano entraña un riesgo.

Por otra parte, el trabajo kinesiológico debe ser prescripto y supervisado por un médico, capacitado específicamente para tratar las lesiones y enfermedades que afectan al cuerpo.

Técnica para el dolor

Las maniobras sobre el músculo no deben causar dolor, por eso se aplican de manera progresiva. Primero globalmente, y luego enfocadas específicamente en el área más tensa. Al aumentar la circulación, el masaje favorece el retorno venoso ayudando a drenar los excesos de linfa que se acumulan en los edemas. Se liberan las fibras nerviosas atrapadas en los tejidos blandos y en las articulaciones, a causa de algún desequilibrio mecánico.

Al presionar suavemente la piel en forma sostenida durante el masaje, se estimulan los receptores sensoriales. Ello bloquea el ascenso de los impulsos dolorosos por la médula en su tránsito hacia el encéfalo.

La capacidad técnica adquirida por el masajista, le permite regular el contacto y ritmo de las maniobras. Los elementos tiempo, presión y velocidad son fundamentales para influir sobre la sensación general del paciente.

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