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Volitivo

Volitivo es todo acto consciente, relacionado con fenómenos de la voluntad. Es decir, con la puesta en marcha de toda planificación voluntaria.

Lo que es volitivo siempre es consciente porque tiene un fin previsto con anterioridad al acto. Sin intención de alcanzar una finalidad, no tendría sentido el curso de la acción.

Para el ser humano es fundamental la voluntad, ya que lo dota de la capacidad de lograr objetivos planeados. Y de doblegarse en contra de tendencias que lo atraen para realizar lo que no le conviene.

lo volitivo permite alcanzar objetivos, como el ascenso del caracol

Los animales no tienen capacidad de decisión, sólo actúan

¿Qué es un acto volitivo?

La palabra proviene del latín, donde uno de sus componentes léxicos es “volo“, que se traduce como “yo quiero” más el sufijo “tivo“. En ese sentido, la Real Academia Española de Letras define como volitivo a todo acto vinculado con la voluntad o con el querer.

Conocemos como voluntad a la facultad que tenemos las personas de elegir antes de actuar. Es decir, de ejercer la libertad de seleccionar entre varias opciones previamente a la acción.

En la estructura de un acto volitivo podemos distinguir varias partes del proceso:

  • Identificación de la necesidad
  • Conciencia del fin a alcanzar para satisfacerla
  • Reflexión o evaluación de opciones y alternativas
  • Decisión producto del análisis previo
  • Ejecución final

Voluntad y libre albedrío

La capacidad volitiva de los seres humanos está asociada al libre albedrío con el que nacemos. Desde los primeros años de nuestras vidas tenemos libertad de elección, y tomamos decisiones constantemente. A partir del momento en que el niño elige si toma un sonajero o una cuchara, pone en práctica el libre albedrío.

Más allá del condicionamiento externo, es decir de las posibilidades de realización de los deseos y satisfacción de necesidades, se ejerce el libre albedrío. En toda decisión, por simple que fuera, está presente nuestra voluntad.

La actividad volitiva es propia sólo del ser humano. Aparece y se desarrolla en la interacción del sujeto con el mundo social, y está muy ligada a la actividad afectivo-cognitiva.

La conciencia de libertad del hombre para tomar decisiones, le permite elegir sus propios objetivos pero también exige asumir la responsabilidad por sus actos.

Autocontrol o dominio de la propia voluntad

Tanto en su vida personal como social, el hombre tiene dominio propio. Ejercerlo es también una decisión, un esfuerzo de voluntad para torcer y escoger la opción más justa. Guardar equilibrio entre las opciones disponibles, la propia necesidad o deseo, y el límite de lo que es ético para cada uno. El sentido común, el criterio, la consideración por el otro, la conciencia de lo que está bien y lo que está mal, el sentido de la justicia social. Son virtudes descalificadas en un mundo al revés, que llama bueno a lo malo, y malo a lo bueno.

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