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El unalome es un símbolo budista típico de la tradición hindú, que representa las etapas de la vida del ser humano. Es muy común verlo en tatuajes en el cuello, hombros, brazos y pecho.

Cada parte del unalome simboliza uno de los períodos que transitamos desde el nacimiento hasta la muerte. Por lo tanto, el diseño del signo para cada persona tendrá connotaciones diferentes, según las asperezas que tuvo que enfrentar desde la niñez.

En síntesis, unalome es el trayecto individual que recorremos en este paso transitorio por la vida terrenal.

unalome en etapa de nacimiento de un brote verde

Igual que en el reino vegetal y animal, cada individuo tiene un recorrido y un desarrollo particular desde el nacimiento.

¿Qué significa unalome?

Este símbolo tradicional del hinduismo, representa el camino y las decisiones que cada persona toma a lo largo del trayecto de su vida.

Para los hindúes, todos vamos por un camino en espiral de avances y retrocesos hacia la iluminación.

Pero ese recorrido puede ser sinuoso, estar lleno de conflictos, de ansiedades y temores. O bien tratarse de un camino recto, de afrontamiento de los obstáculos y plenitud.

Lo importante, es que a lo largo del recorrido acumulamos experiencia, aprendizaje y sabiduría. A sólo un paso de la iluminación, es decir de la transformación.

Diseño del símbolo budista

El diseño del símbolo cuenta con tres elementos básicos:

  • una espiral
  • la línea cruzada
  • otra línea que se agranda

Según las creencias budistas, la espiral es el comienzo de la vida. Este comienzo está atravesado por los miedos, vulnerabilidad e inseguridades de la juventud.

En el transcurso hacia la madurez, se camina hacia el encuentro con el verdadero yo, saliendo del círculo vicioso. Por supuesto, ese recorrido no siempre es lineal y tiene vicisitudes distintas en cada ser humano.

Simbología del término unalome

El signo representa la historia de vida de cada ser humano. A través de una línea cruzada, están simbolizadas las adversidades, pruebas y obstáculos que aparecen en el camino.

Cada una de las situaciones adversas que atravesamos, generan aprendizaje para alcanzar la sabiduría. Por eso cada etapa tiene su propia riqueza, a pesar de los miedos y frustraciones.

La línea que se engrandece indica el crecimiento que capitalizamos con cada experiencia, hasta llegar a la iluminación. Por eso el unalome pone en contacto al individuo con su espiritualidad.

De igual modo la flor de loto, que nace en lo más profundo del lodo donde no llega el sol, crece, se desarrolla y alcanza la luz.

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