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Shofar es una palabra hebrea que significa cuerno. Es decir que, por su etimología, se trata de un instrumento de viento que produce sonido.

Confeccionado con un asta de carnero y como consecuencia de un procedimiento artesanal, el shofar tiene un sonido similar al del trombón.

Sin embargo, no es una simple trompeta de buena calidad sonora sino que el sonido del shofar tiene gran relevancia en la historia y religión judía.

shofar o cuerno musical

Instrumento de viento

¿Qué es un shofar?

Un shofar es un instrumento de viento, confeccionado preferentemente con asta de carnero. Para que produzca un sonido limpio y claro, en el proceso de elaboración al cuerno se le elimina el cartílago. Por esa causa, los cuernos de toro o de vaca no son útiles para producir sonido, ya que carecen de cartílago.

Significado espiritual del shofar

Si bien, por su raíz hebrea, el significado hace referencia a un instrumento simple y primitivo, está ligado a una forma de claridad, belleza y brillo espiritual. Su uso aparece en la Torá, donde no se reduce a nombrar una sencilla trompeta con cualidades musicales.

Su aparición estructura un puente entre la enseñanza y los escuchas, con una gama de sonidos que se escuchan en las celebraciones. El simbolismo de su uso conmemora el compromiso entre Dios y el ser humano.

El shofar según la Torá, no se limitó a la acción de gracias y elogios al Creador, sino que también fue un instrumento de guerra. En la tradición judía, la magnitud del sonido musical tuvo consecuencias sobrenaturales.

La caída de la ciudad de Jericó

En la Biblia, el libro de Josué describe un conflicto entre el pueblo de Israel y la tierra de Jericó (“la tierra prometida”). Cuando el pueblo hizo sonar el shofar mientras daba vueltas alrededor de Jericó, cayeron sus muros y se demolieron ante los ojos de todos.

Josué 6.1: Jericó estaba cerrada a causa de los hijos de Israel, nadie entraba ni salía. Pero el Señor dijo a Josué: Mira, yo entregué en tu mano al rey de Jericó y a sus guerreros. Ustedes rodearán la ciudad durante seis días y tocarán las cornetas. Cuando hagan sonar en forma prolongada el cuerno de carnero, el pueblo gritará y los muros caerán.

Así fue como el pueblo tomó la ciudad al sonido del shofar, y con gritos de estruendo el muro se derrumbó. El pasaje dejó registrado el poder del instrumento y la capacidad de la voz para modificar el entorno físico, guiados por la fe en el Creador.

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