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Melusine

Melusine era un hada de la época medieval, mitad humana y mitad sirena o algo similar, ya que en lugar de piernas tenía una cola con escamas.

Melusine o Melusina, como mujer serpiente o mujer sirena, fue un mito popular que circuló por Europa desde Irlanda hasta Armenia.

Según la leyenda, que fue contada de maneras muy diferentes y a veces contradictorias, este ser mitad mujer y mitad serpiente fue producto de la maldición materna.

el hada melusine en el mar

La sirena es una heroína popular de las antiguas civilizaciones medievales

¿Qué simboliza Melusine?

Esta figura mágica, hada o sirena, es la representación de la mujer a través de lo híbrido, de lo dual. Vinculada a la nobleza y a la monarquía, era un símbolo de lo femenino que representaba a las reinas.

Breve historia

La leyenda surgió cuando se enamoraron un hada llamada Pressyne y el rey Elynas de Albany (actualmente Escocia). De su matrimonio nació una promesa del rey: que no presenciaría el momento del parto de su esposa. Pero no la cumplió, rompiendo su pacto.

El hada y el rey tuvieron tres hijas:

  • Melusine
  • Melior y
  • Palatyne

Cuando el hada Pressyne sufrió la decepción a causa de su esposo, huyó desconsolada con sus tres hijas. La leyenda presenta la culpa del hombre al traicionar la confianza de su esposa.

Un castigo para Melusine

Cada mañana Pressyne les mostraba a sus hijas el reino desde lo alto de la montaña. Y les decía: “allí estaríamos si su padre hubiera cumplido su palabra”. Cuando las niñas cumplieron 15 años, su madre les contó la historia.

Las hermanas se pusieron furiosas contra su padre por no respetar la intimidad de la madre, y con sus poderes mágicos lo dejaron atrapado en la montaña. Esperando elogios por la hazaña contaron a su madre lo sucedido, quien les impuso un castigo a cada una.

El castigo de Melusine fue que, cada sábado, la parte inferior de su cuerpo se convertiría en serpiente. Si encontraba quien se enamorase de ella, debía respetar el tabú y prometer que no la miraría los sábados.

Un escondite: el agua

Melusine se sintió avergonzada por su nueva condición animal, y se escondió junto a un arroyo de los bosques de Francia. Allí conoció a Raymondin, un noble del que se enamoró.

Antes de casarse, ella le hizo jurar que la dejaría sola los sábados, y él prometió que así sería.

Pero los murmullos de la gente y las especulaciones sobre lo que Melusine haría los sábados, provocó los celos de su esposo. Para comprobar si ella le era infiel la observó un sábado a escondidas. Y lo que vio lo llevó a gritar a todas voces que había sido engañado por una serpiente.

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