Economía digital

El concepto de economía digital es un fenómeno multidimensional, que se refiere a la influencia de la tecnología digital en los modelos y medios de producción y consumo.

A diferencia de la economía tradicional, en la economía digital es notable la influencia de la tecnología virtual en la comercialización, el intercambio, y la compra de bienes y servicios.

A medida que la tecnología digital alcance a todos los sectores de la población, la economía digital se convertirá en la economía común a todos.

La economía digital evoluciona vertiginosamente desde la globalización del uso de internet.

A partir de la década del 90, el uso de internet ha impactado en la economía evolucionando a pasos agigantados.

Surgieron vertiginosamente tipos nuevos de empresas con vocación digital, en un conjunto que abarca la inteligencia artificial, la computación en nube, la realidad virtual, la robótica, el blockchain y los vehículos autónomos.

Actualmente se considera que están incluidas en la economía digital, todas las secciones de la economía que aprovechan los cambios tecnológicos para transformar, tanto el mercado, como los modelos de negocio y las transacciones cotidianas.

Los medios de comunicación, las telecomunicaciones, los sectores tradicionales de la tecnología hasta los nuevos medios tecnológicos digitales forman parte de la economía digital.

Desde el comercio electrónico hasta la banca digital y las billeteras virtuales, e incluso los sectores más tradicionales como la minería, la industria y la agricultura están siendo atravesados por la aplicación de tecnologías emergentes.

En una economía digital debemos distinguir el núcleo digital, que se encuentra en su centro, formado por proveedores de tecnología física, procesadores y semiconductores, y todo dispositivo que haga posible el software y los algoritmos (como teléfonos inteligentes y ordenadores) que funcionan en ellos.

También está incluida en el núcleo digital la infraestructura de apoyo, que permite que dichos dispositivos tengan acceso a internet y a las demás redes de telecomunicaciones.

Además del núcleo digital debemos mencionar a los proveedores digitales, que son las entidades que brindan productos y servicios digitales utilizando estas tecnologías, como es el caso de los pagos móviles, las plataformas de comercio electrónico, y las de aprendizaje automático.

Por último, se encuentran las aplicaciones digitales, que son las que utilizan productos y servicios de proveedores digitales para modificar la manera de llevar a cabo sus negocios. Son los bancos virtuales, los servicios de gobierno electrónico y los medios digitales en general.

De un modo práctico podemos ver en funcionamiento la economía digital en el ámbito de la agricultura.

Por ejemplo cuando un agricultor alquila tractores a través de una plataforma digital, o recibe asesoramiento a través de su teléfono móvil, sin recurrir a la consulta profesional presencial.

O bien recurre a financiación de un servicio financiero digital (en lugar de acudir físicamente a un banco) a través de su teléfono celular, para producir sus cultivos y comercializarlos.

Dichas entidades financieras digitales evalúan el riesgo para otorgar el préstamo, a través de la creación de un perfil que utiliza algoritmos y otros datos alternativos, como las imágenes satelitales de la explotación agrícola, formando parte del conjunto de la economía digital.

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