Teléfono

El teléfono es un dispositivo que revoluciono la comunicación entre los seres humanos a partir de su descubrimiento.

Se creó en el Siglo XIX con el fin de transmitir sonidos a distancia, por medio de señales eléctricas. La novedad permitió hablar con personas ubicadas en distintos lugares físicos.

El uso del teléfono alcanzó rápidamente gran popularidad desde su invención, y abrió el campo para otros modos de telecomunicación electrónica.

Teléfono antiguo con disco de numeración y tubo.

Los primeros teléfonos fueron públicos, y luego se abrió la posibilidad de tener uno en cada hogar.

Etimología de la palabra teléfono

De origen griego, la palabra se compone de dos partes:

  • tele que significa “lejos, distancia”
  • phonos cuya traducción es “sonidos”

Por lo tanto de su etimología deriva el significado: “aparato para comunicarse verbalmente a larga distancia”. Y también “instrumento de telecomunicación que permite codificar, decodificar y transmitir sonidos a distancia”.

Tipos de teléfonos

  • Fijo (público y privado)
  • Alámbricos e inalámbricos
  • Satelital
  • Móvil o celular
  • Teléfono inteligente (tienen cámara fotográfica, pueden conectarse a internet, reproducir videos y música, entre otras funciones)

¿Quién inventó el teléfono?

En tiempos en los que el único medio de comunicación a grandes distancias era el telégrafo, se presentó esta invención como un “telégrafo con sonido”.

Quien concibió la idea y creó el diseño del primer aparato fue el italiano Antonio Meucci en el año 1854. Lo llamó “teletrófono”, invento que no pudo patentar porque carecía de los medios económicos.

Historia de una estafa

Durante muchos años, se creyó que los inventores del “telégrafo parlante” fueron Alexander Graham Bell y Elisha Grey, Dueños de una poderosa compañía, patentaron el prototipo en 1876.

Sin embargo, en el año 2002, el Congreso de los Estados Unidos admitió una verdad que ya era conocida en el ambiente audiovisual: el verdadero inventor fue Antonio Meucci.

A los 27 años, el ingeniero mecánico e industrial italiano se exilió a Estados Unidos, por sus fuertes ideas políticas. Previa estadía en Cuba con su esposa, instaló en la isla un teléfono de lata para comunicar los techos de un teatro con el escenario.

¿Por qué se inventó el teléfono?

Instalado luego en Nueva York, se abocó al desarrollo de tecnología para transmitir sonidos. La enfermedad que mantenía postrada a su esposa en la planta alta, lo llevó a desarrollar el invento.

Para comunicar su oficina en planta baja con la esposa, creó un aparato con capacidad para transportar las ondas sonoras a través de un cable. El primer prototipo no usó electricidad sino un hierro magnetizado como conductor del sonido.

Viviendo en la pobreza, sólo tuvo que contentarse con una descripción del invento en la oficina de patentes. En forma intencional el aviso de Meucci fue extraviado.

Aún presentando los planos como prueba, no logró reunir los 250 dólares (cerca de 8 mil dólares actuales) que costaba patentar el invento. Años más tarde, una de las empresas más pujantes de la época patentó el invento.

Pleito judicial

El inventor italiano llevó el caso a la justicia para reclamar su autoría intelectual, y hasta tuvo que demandar a su propio abogado. Cansado, con poco manejo del inglés, no pudo luchar contra los manejos mafiosos de los abogados corporativos. Falleció en 1889 sin lograr su cometido. El reconocimiento de su genio llegó un siglo después.

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