Pensamiento complejo

El pensamiento complejo es una noción concebida por el filósofo francés Edgar Morin, que se aplica en especial sobre la educación y las ciencias sociales.

El pensamiento complejo implica un punto de partida amplio y humanista para comprender la sociedad, la naturaleza y la vida humana.

Se trata de un método nuevo de pensamiento, que es válido para buscar soluciones globales no lineales a cuestiones como las sucesivas crisis de la sociedad actual.

La humanidad reclama soluciones globales al flagelo del hambre y la pobreza.

La trama de lo complejo

En el siglo XX, el concepto de la palabra complejo fue resignificado con profundidad. En el uso científico, y aún cotidiano, tenía relación con lo complicado, con lo difícil de entender.

Pero el término retomó sus raíces y sentido originario: del latín complexus es “lo que está tejido junto”. En ese sentido, hoy designa una visión del mundo donde todo está entrelazado, interconectado. La realidad es un sistema formado por múltiples partes (hilos) que interactúan y se condicionan, formando un tejido social.

La expresión pensamiento complejo es representada por la idea de una gran red, tejida por hilos finos. Los hilos que se entrelazan (hechos, acciones, eventos, interacciones, azares) relacionan a cada uno de sus componentes conformando el mundo.

El pensamiento complejo de Edgar Morin

Según Morin, pensar la complejidad es el principal desafío del pensamiento contemporáneo. Hablar de pensamiento complejo implica tener la aspiración de un conocimiento multidimensional.

Es decir que el pensador hace referencia a la capacidad de conectar las diferentes dimensiones de la realidad, que se compara con un tejido. Este tejido está conformado a su vez por múltiples tejidos, que forman una compleja maraña cuyas partes no pueden separarse.

Cada elemento o componente no puede estudiarse en forma aislada, sino en el contexto de la complejidad que integra. Cada hecho debe analizarse en profundidad, en forma reflexiva. Se trata de pensar con una estrategia globalizadora, abarcando todos y cada uno de los fenómenos. Pero a su vez teniendo en cuenta las particularidades, lo singular y diferencial de cada evento.

Este concepto es opuesto al pensamiento simplificador, que unifica en una sola visión al conocimiento, anulando toda posible diversidad.

El pensamiento complejo aborda cuestiones de todo tipo, tanto banales como profundas. Como por ejemplo hacia dónde va a parar la especie humana. Y cuáles son las formas de resolver los problemas sociales cada vez más acuciantes.

Antónimos de pensamiento complejo

pensamiento simplificador

Etiquetas:p

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *