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Insensibilidad

Del latín insensibilitas, el término insensibilidad es un sustantivo en el que el prefijo negativo in indica negación de la sensibilidad.

La insensibilidad es la condición, propiedad, característica, atributo o estado en el que no se es sensible, ya sea física o emocionalmente.

Una persona que es insensible no reacciona al dolor, no percibe ni reconoce con sus sentidos ningún agente externo.

insensibilidad de niño africano

La insensibilidad social va de la mano de la indiferencia por los sectores vulnerables.

La falta de capacidad para sentir los estímulos externos a través de los sentidos, puede estar relacionada con una insensibilidad congénita al dolor.

Se trata de una enfermedad hereditaria muy poco frecuente, en la que se estima que solamente la padece una de cada cien millones de personas en todo el mundo.

Se trata de una interpretación anormal que hace el cuerpo del enfermo de los estímulos dolorosos, lo que puede traer como consecuencia lesiones graves.

La insensibilidad al dolor físico o incapacidad para tener sensaciones físicas es una afección que se da en forma progresiva, perdiendo primero temperatura, el dolor, y luego la percepción del tacto.

Se estima que la causa es genética, debido a la mutación de un gen que codifica una parte del canal que se encarga de la transmisión de los impulsos nerviosos, en las neuronas que se ocupan de captar los estímulos dolorosos.

De esta forma las vías de comunicación entre el cerebro y los sensores del dolor están bloqueadas, lo que impide la sensación de dolor. La piel puede presentar un aspecto calloso, con heridas múltiples que van cicatrizando, úlceras, grietas y otras lesiones.

Pero la insensibilidad o ausencia de capacidad para sentir, puede no ser sólo una incapacidad para percibir a través de los sentidos.

En la actualidad es mucho más frecuente un tipo de insensibilidad que tiene que ver con la discapacidad para sentir las emociones.

La posibilidad de sentir es privativa de los seres vivos, por eso es natural del hombre la capacidad para emocionarse, conmoverse, perturbarse, asustarse, alegrarse, tener fe.

La propensión natural del ser humano es sentir inclinación por los afectos, sin embargo cuando las personas tienen una predominancia de su racionalidad, no permiten que las emociones atraviesen su vida cotidiana.

Muchas veces la insensibilidad es una especie de coraza con la que inconscientemente las personas muy racionales se protegen por temor al sufrimiento.

Otras veces la incapacidad de sentir puede convertirse en una insensibilidad moral, una especie de dureza de corazón, de falta de sentimientos hacia las personas que no están en la misma condición.

La insensibilidad social está relacionada con la indiferencia hacia la pobreza, la miseria y la vulnerabilidad, fenómenos sociales muy extendidos en todo el mundo.

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