Monarquía absoluta

La monarquía es una forma de gobierno en la que una sola persona ejerce el poder, sea un rey o una reina.

Se accede por derecho, de forma hereditaria, y se ejerce de manera vitalicia.

Cuando hablamos de monarquía absoluta, el poder del rey o reina no tiene ningún tipo de limitación, ya que no existe la división de poderes propia de la democracia.

Las monarquías absolutas son propias del siglo XVIII, donde el poder tenía carácter divino.

En Ciencia Política existe un concepto esencial, que también es estudiado por la teoría del Estado o el Derecho Constitucional, que es la forma de gobierno.

El concepto de forma de gobierno, también es llamado régimen de gobierno, sistema de gobierno, régimen político, modelo de gobierno o modelo político.

La monarquía absoluta es una forma de gobierno en la que el poder no está delegado en ninguna de sus funciones, legislativa, ejecutiva ni judicial.

Aunque existan instituciones parlamentarias y tribunales, el monarca absoluto tiene potestad para cambiar cualquier decisión, dictamen judicial o ley, ya que “la palabra del rey es la ley”.

También tiene derecho a nombrar y desvincular a sus funcionarios y asistentes en forma unilateral, sólo a su voluntad.

Esa unidad de los poderes concentrada en una sola persona, es justificada por la estimación de que la fuente de todo poder es Dios, y que el ejercicio de la soberanía es un derecho divino de los reyes. El soberano no reconoce superiores, ni responde ante nadie por sus actos, sólo lo hace ante Dios.

La monarquía absoluta fue la forma de gobierno característica de Europa en el siglo XVIII, donde el monarca concentraba todos los poderes en sus manos, y mandaba sobre el ejército e instituciones del Estado.

Tanto el Estado, como sus súbditos-habitantes eran considerados de la propiedad personal del rey.

La sociedad del llamado Antiguo Régimen, tenía como característica la enorme desigualdad legal de la población.

Se distinguían estratos sociales o estamentos, definidos por un estilo de vida en común, y funciones sociales análogas.

Los tres grandes grupos o clases sociales eran:

  • El alto clero
  • La nobleza
  • Los comerciantes, banqueros y campesinos

Los dos primeros grupos eran dueños de grandes riquezas, y recibían el diezmo de los fieles. Percibían cuantiosas rentas por las tierras, y tenían exenciones fiscales.

También eran juzgados por una legislación privilegiada, distinta al resto de la población, y ocupaban los cargos más destacados del ejército, del gobierno y de la iglesia.

El tercer estrato estaba formado por el 90 % de la población, y sus impuestos eran los que sostenían al reino.

El sector de los campesinos y artesanos padecía de fuertes crisis de subsistencia (hambre, escasez de alimentos, alza de precios) hasta hundirse en la miseria, mientras los integrantes de la iglesia y la aristocracia disfrutaban de lujos y diversiones.

Las monarquías absolutas cayeron posteriormente, con el empoderamiento de la burguesía, que junto al proletariado urbano, los siervos y campesinos pagaban los mayores impuestos y carecían de poder de decisión.

La revuelta de la Revolución Francesa cambia la historia, y se inicia un proceso de liberación del poder hacia la modernidad.

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