El IVA es la sigla con la que denominamos al impuesto al valor agregado, o impuesto al valor añadido.

El IVA es una carga social o impuesto indirecto, que grava el consumo familiar o doméstico de los productos y servicios que consumimos tanto en territorio nacional como en el exterior.

El impuesto es una carga fiscal sobre el consumo, que se aplica en muchos países y está generalizado en la Unión Europea.

El IVA es una carga fiscal que se aplica en la Unión Europea y en muchos países de otros continentes.

La función esencial del IVA es gravar las prestaciones de servicios y entregas de productos que realizan los profesionales y empresarios, las adquisiciones dentro de la comunidad y las importaciones.

Con respecto a las ventas de productos y servicios, la carga fiscal repercute a quienes los adquieren, y es recaudada por los entes públicos para las arcas fiscales.

Las empresas y profesionales cuando adquieren bienes o servicios tienen que abonar dicho impuesto, con la posibilidad de deducirlo en las próximas declaraciones o liquidaciones.

El IVA es un impuesto que tiene un alto impacto en la economía, ya que es un monto de dinero que está presente en casi todas las operaciones que realizamos cuando hablamos de compra venta de bienes y servicios.

Si vamos a un kiosco, el IVA está incluido en el precio final del producto que adquirimos, por eso es un monto que parece invisible y no advertimos su impacto, aún más, estamos familiarizados con él.

En Argentina, lo pagamos los consumidores dentro del precio del producto que compramos, y es recaudado por el Estado a través de la AFIP.

Se trata de un 21 % que se incrementan al valor de un producto: por ejemplo un artículo que compramos a $200, nos representa un monto de $34.71 en concepto de IVA, y $ 165.29 por el producto.

El impuesto es declarado y pagado por los contribuyentes (personas alcanzadas por el impuesto, sean físicas o jurídicas), quienes lo registran en libros contables y realizan la declaración jurada mensualmente.

Existen actividades exentas del pago de IVA, como la venta de libros (que no está sujeta al gravamen), y otras que tienen alícuotas menores al 21%, como las empresas de medicina prepaga, que abonan sólo el 10,5% en concepto de IVA.

En la estructura general de ingresos del país, lo recaudado por el Impuesto a las Ganancias constituye el 100 % de la masa coparticipable a las Provincias, masa que también integra el IVA con el 89%, entre otros impuestos internos coparticipables.

Por esta causa, la caída de los salarios y su consecuente caída del consumo, impacta directamente en la financiación de las Provincias.

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