Glaucoma

El glaucoma es una enfermedad que lesiona el nervio óptico de los ojos. Este nervio agrupa a miles de fibras que conectan con el cerebro, transmitiendo mensajes visuales.

Glaucoma es una palabra de origen griego, glaukós, que está asociada al verde azulado del mar. Esto se relaciona con el color verdoso que presenta la pupila a causa de la enfermedad.

Su causa más común es el aumento de la presión ocular, y su consecuencia más gravosa es la pérdida de la visión, que no puede recuperarse. Esto puede evitarse con la detección precoz.

globo ocular que presenta glaucoma

La enfermedad del ojo puede detectarse precozmente con un examen ocular periódico.

Causas del glaucoma

El ojo produce en forma constante humor acuoso, líquido incoloro y transparente que nutre y oxigena el globo ocular. Este líquido se regenera y fluye de manera continua, por lo que debe drenarse en la misma forma.

El drenaje del fluido se hace a través de un área denominada “ángulo de drenaje”, en un proceso que debe mantener estable la presión intraocular.

Si este ángulo de drenaje no funciona de modo correcto, el líquido se acumula y genera presión ocular. El aumento del fluido incrementa la presión ocular dañando el nervio óptico.

Cualquiera sea el tipo de glaucoma, el daño del nervio que conecta los ojos con el cerebro es irreversible

¿Qué es el nervio óptico?

El nervio óptico está formado por más de un millón de pequeñas fibras nerviosas. Podemos compararlo con un cable eléctrico compuesto por muchísimos finos alambres.

Cuando mueren estas fibras nerviosas, se producen puntos ciegos en la visión. Hasta que no hayan muerto muchas de las fibras del nervio óptico, puede pasar que no se adviertan los puntos ciegos. Pero si mueren todas las fibras nerviosas, se produce la ceguera.

Tipo más común de glaucoma

El tipo más frecuente es el glaucoma de ángulo abierto, cuyo síntoma más común es la pérdida gradual de la visión. Existe un tipo muy poco frecuente que es el glaucoma de ángulo cerrado. Se trata de una emergencia médica que se presenta con náuseas, dolor ocular y alteración repentina de la visión.

Signos de advertencia

En etapas tempranas no se presentan síntomas. De hecho, el 50% de las personas que padecen glaucoma no saben que lo padecen.

El glaucoma suele presentarse en adultos mayores, en general después de los 60 años. Como su efecto es gradual, muchas veces la afección no presenta signos de advertencia.

Por ello, puede ocurrir que no se noten cambios en la vista hasta una etapa más avanzada de la afección. De ahí la importancia del examen ocular periódico para controlar la presión.

Hacer un diagnóstico en la etapa inicial permitirá el abordaje de un tratamiento adecuado para evitar el avance de la enfermedad. Ya que la pérdida de la vista no se puede recuperar, es indispensable la consulta con el especialista oftalmólogo.

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