Fusión nuclear

Del campo de la física nuclear, la fusión nuclear es una de las fuentes de energía de mayor rendimiento de las que dispone la humanidad.

Se trata de una reacción que es originada cuando dos núcleos de poca densidad son sometidos a altas temperaturas y se fusionan formando un núcleo más pesado. Esta reacción produce la liberación de energía nuclear.

La energía nuclear es una de las más importantes fuentes de energía mundial.

La fusión nuclear es un proceso a través del cual varios núcleos atómicos de similar carga se unen formando un núcleo más pesado.

En forma simultánea se libera o absorbe una enorme cantidad de energía que permite que la materia entre en un estado plasmático.

La fusión nuclear es una forma de replicar los procesos que realiza el sol en el planeta tierra, ya que la fusión es un proceso impulsado por el sol.

Cada segundo chocan entre sí millones de toneladas de átomos de hidrógeno bajo altísimas temperaturas y presiones del sol. Esto tiene como consecuencia la ruptura de los enlaces atómicos y la fusión posterior para formar el helio, un elemento más pesado.

En este proceso se libera gran cantidad de energía en forma de radiación electromagnética que llega a la superficie terrestre en forma de luz y de calor.

Para que la reacción de fusión sea posible, es indispensable que se alcancen altas cuotas de energía que hagan posible que los núcleos se aproximen a muy cortas distancias, en las que la fuerza de atracción nuclear sea superior a las fuerzas de repulsión electrostática.

Para que esto suceda, deben cumplirse los siguientes requisitos:

  • Que se logre la energía necesaria, para lo cual se puede recurrir a aceleradores de partículas o al calentamiento a elevadas temperaturas. En este último caso, llamado fusión térmica, se calientan los átomos hasta obtener una masa gaseosa llamada plasma, que está compuesta por átomos altamente ionizados y electrones libres.
  • Garantizar el aislamiento y control del plasma a temperaturas altas dentro de un reactor de fusión durante el tiempo que sea necesario hasta que se produzca la reacción.
  • Lograr una densidad suficiente del plasma para que los núcleos estén próximos unos de otros y puedan dar paso a las reacciones de fusión.
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