Análisis

La palabra análisis tiene relación directa con una de las capacidades del ser humano, que es la inteligencia.

Analizar, según su etimología griega, es separar y desmenuzar las partes de un problema en forma minuciosa, sopesando los diferentes aspectos, con el fin de tener una visión global de la problemática.

La acción de analizar implica desentrañar la esencia y características de un fenómeno, para llegar a una conclusión acerca de su estado, sus causas y efectos.

Los análisis químicos examinan la naturaleza de las sustancias y sus reacciones.

El término análisis tiene diversas aplicaciones en distintas ciencias: en química, en bioquímica, en psicopatología, en investigación, en finanzas, en negocios.

Se trata de hacer un estudio detallado y pormenorizado de un caso, evento, fenómeno o situación para conocer su verdadera naturaleza.

En química, se realizan análisis de muestras orgánicas o inorgánicas, con el fin de determinar la naturaleza y proporción de cada uno de sus componentes.

Las pruebas de laboratorio son análisis clínicos que tienen el fin de realizar una exploración confirmatoria de un diagnóstico.

Las determinaciones bioquímicas que son solicitadas por los profesionales médicos a los laboratorios, son una de las herramientas diagnósticas que utilizan para poder determinar las características de una enfermedad, con el fin de descartarla o confirmarla.

Los análisis bioquímicos son pruebas que se realizan en el ámbito de la salud, para examinar las muestras de sangre, las de orina, materia fecal o tejidos corporales.

Los análisis tienen un rango de valores estandarizados, con el que son comparados los resultados de laboratorio de un paciente para precisar si están dentro de los límites normales.

De esta forma, los médicos pueden diagnosticar enfermedades, calificar cuadros clínicos, hacer la planificación de un tratamiento y controlar las patologías.

Más allá de las pruebas fácticas, cuando hablamos de análisis también nos referimos a un proceso intelectual de comprensión.

El método analítico es utilizado en filosofía por un movimiento que se opone a la metafísica, y que tiene como finalidad poner en claro el sentido y significado de las palabras y los conceptos que conforman cada enunciado.

La verificación de los enunciados es un procedimiento útil para poner en evidencia ciertos problemas filosóficos que en realidad son pseudoproblemas.

Por otra parte, la psicopatología en particular, y la psicología en general, utilizan el análisis del discurso del paciente, como un modo de lectura de los mecanismos inconscientes y las estructuras subjetivas.

Sigmund Freud, el médico psiquiatra creador del psicoanálisis, escogió la palabra análisis para darle nombre a su posición teórica.

Cuando Freud habla de análisis se refiere a análisis del “Yo”, también llamado “self” o concepto que la persona tiene de sí misma. A quien Freud descompone, desentraña y desmenuza en partes es al “Yo” mismo.

El análisis psicológico explora los hilos entrelazados del pensamiento, en una operación metódica de desligazón, de desanudar lo que está atado y anudado sacando los hilos, desenmascarando lo que está disfrazado.

Para hacer un análisis del Yo hay que considerar el concepto de resistencia, esa fuerza que se opone y que está cargada de sentido.

La resistencia requiere interpretación en el análisis, porque es tan importante como aquello a lo que se opone.

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