Discurso literario

En la vida diaria atravesamos situaciones constantes de comunicación, que pertenecen al ámbito del intercambio cotidiano: chistes, diálogos, anécdotas.

Y en la literatura ocurre lo mismo: a través del discurso literario se cuentan historias, se expresan emociones y se relatan hechos. Pero siempre desde el enfoque de lo estético, cuidando la belleza del mensaje.

Cuando un texto se convierte en discurso literario, tiene una carga de emoción y estética que se refleja en la historia. El discurso literario expone la imaginación, el ingenio, la sensibilidad de los autores, y despierta la reflexión y el impacto de la emoción en los lectores.

libro entre hojas otoñales dando marco a la belleza del discurso literario

El valor de la lectura literaria.

¿Por qué la literatura es un arte?

Como toda expresión artística y al igual que la música, la pintura o el teatro, el fin de la literatura es expresar la belleza a través de las palabras. El lenguaje es el instrumento que usa el autor para dar rienda suelta a la imaginación y creatividad.

¿Qué es un discurso literario?

El discurso es una expresión formal de la comunicación, que puede presentarse bajo diversas manifestaciones. Lo importante es que predomine la función poética, llamada también función estética.

Por lo tanto, para afirmar que un discurso es literario, el enfoque del discurso debe estar en las formas del mensaje y no en su contenido referencial.

Características principales

  • La literariedad es una propiedad intrínseca de la obra, en sus formas o estructura
  • Ficcionalidad en relación a la ficción que es el texto literario, que muestra mundos imaginarios o guías para que el lector imagine.
  • La plurisignificación del texto en su totalidad, que puede tener múltiples significados o interpretaciones
  • Abundancia de ambigüedades y connotaciones para expresar el mensaje, dando lugar a dudas, confusión o incertidumbre
  • Abundancia de figuras literarias, que son formas no convencionales de usar las palabras (metáforas, símiles, hipérbole, personificación, metonimia)

Ejemplo del poeta más influyente y popular de la literatura española, Federico García Lorca, “El romance sonámbulo”:

Con la sombra en su cintura, ella sueña en su baranda
Verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde, bajo la luna gitana.
Las cosas la están mirando, y ella no puede mirarlas.

El significado connotativo de algunas palabras (sombra, sueña, verde, fría) hacen referencia a la muerte sin necesidad de nombrarla.

¿Cómo diferenciar un discurso literario de uno que no lo es?

Para diferenciarlo, es necesario responder la pregunta de Jakobson: “¿Qué convierte un mensaje verbal en una obra de arte?“. La respuesta está en las características que mencionamos anteriormente.

Los textos literarios son la manifestación formal de los discursos literarios. Estos textos se clasifican en tres géneros literarios:

  • narrativa (cuento, novela, crónica, relato, ensayo, fábula)
  • lírica (poesía)
  • drama (guion teatral)

Discurso no literario

El discurso no literario tiene un fin instructivo, informativo o expositivo sobre hechos, lugares, personas o sucesos que ocurren en el mundo real.

Los textos no literarios son la manifestación formal del discurso no literario, entre ellos:

  • artículos científicos
  • notas periodísticas
  • redacciones académicas
  • textos jurídicos
  • biografías
  • autobiografías
  • manuales de instrucciones
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