Campo mórfico

El campo mórfico es un área de transmisión intergeneracional, una estructura organizativa invisible que contiene información compilada de toda la historia y evolución pasada de los individuos de una misma especie.

El campo mórfico es quien concentra una memoria compartida por la totalidad de los miembros del clan, aunque no hayan compartido las mismas coordenadas temporoespaciales.

El campo mórfico concentra la memoria colectiva de los miembros de la misma especie, aunque no compartan la misma generación ni el mismo espacio.

La palabra morfo se origina en el término griego morphe, cuyo significado es “forma”. Por eso decimos que los campos mórficos son campos de forma, estructuras o patrones de orden.

Dichos campos organizan los campos de los organismos vivos y también los de cristales y moléculas. Todo tipo de molécula (por ejemplo una proteína) tiene un campo mórfico propio.

Del mismo modo que cada cristal, cada tipo de instinto, cada tipo de organismo, cada patrón de comportamiento tiene su campo mórfico.

Los campos mórficos tienen la función de ordenar la naturaleza, por eso hay tantos tipos de campos mórficos como patrones y tipos de cosas existen en la naturaleza.

De igual forma existe en la física el concepto de campo, como el campo gravitatorio o el campo electromagnético.

En biología se introdujo en el siglo XX la idea de que es en el espacio tiempo donde se produce una coordinación de fuerzas que da lugar a la forma biológica.

El bioquímico británico Rupert Sheldrake es quien postuló esta revolucionaria hipótesis de la biología, la de la resonancia mórfica.

El científico afirma que las mentes de los individuos de una misma especie, entre los que incluye al hombre, se encuentran formando parte y están unidas a un mismo campo planetario mental.

Este campo morfogenético, que es un campo mental, afecta a las mentes de los individuos tanto como las mentes de los individuos afectarían al campo.

Sheldrake afirma que “cada especie animal, mineral o vegetal posee una memoria colectiva de la que forman parte todos los miembros de la especie que la conforman”.

De esta manera, si un individuo de determinada especie aprende una habilidad nueva, será más fácil que la aprendan todos los demás de la misma especie porque habrá una resonancia de la habilidad en cada uno, independientemente de la distancia en la que se encuentre.

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