Sistema circulatorio

El sistema circulatorio es una estructura anatómica del ser humano que está formado por el sistema linfático (que conduce la linfa hacia el corazón) y el cardiovascular (que es el medio de transporte de la sangre). Su principal función es llevar nutrientes a cada célula del cuerpo y recolectar los deshechos que se eliminarán a través de los riñones, por la orina, y por el aire que exhalan los pulmones.

El sistema linfático está conformado por los ganglios, los vasos linfáticos, el bazo, el timo, la médula ósea, el tejido linfático y la linfa.

Sistema circulatorio

El sistema cardiovascular lo integran el corazón, la sangre, las arterias, las venas y los capilares. La sangre es un fluíodo espeso rojizo, que circula por estas “cañerías” que tienen distinto grosor y se comunican con todos los rincones del cuerpo para transportar la sangre a todas las células.

La sangre es una combinación compleja de partículas sólidas de color rojo, integrada por glóbulos rojos (hematíes), glóbulos blancos (leucocitos) y plaquetas (que intervienen en la coagulación sanguínea). Estas partículas flotan en el plasma, líquido transparente amarillento.

La sangre debe circular en cantidad constante para lograr su eficacia (aproximandamente cinco litros), por lo que si a causa de un accidente se produjere una hemorragia (gran derramamiento de sangre a través de una herida) deberá compensarse la sangre faltante con una transfusión.

La energía y fuerza que necesita la sangre para poder circular, la produce una especie de bomba que se ubica en el centro del tórax, que funciona constantemente sin parar ni un segundo, es el corazón.

El corazón es un órgano hueco, del tamaño de un puño, que está divido en cuatro cavidades: las aurículas superiores y los ventrículos inferiores. El tabique es la membrana que separa la aurícula y ventrículos derechos de los izquierdos, mientras que las válvulas comunican cada aurícula con su ventrículo.

Sinónimos de sistema circulatorio

aparato circulatorio

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